Tuesday, December 14, 2010

HEALTHY FAMILIES MIAMI DADE

Friday, September 3, 2010

THE XV ANNIVERSARY INTERNATIONAL BALLET FESTIVAL OF MIAMI / ‘10 / usa

THE xV ANNIVERSARY INTERNATIONAL BALLET FESTIVAL OF MIAMI / ‘10 / usa

Founder & Artistic Director: Pedro Pablo Peña

Featuring world-wide prestigious ballet companies represented by their greatest stars.



► (Miami, FL - June 2010) - The XV Anniversary International Ballet Festival of Miami will take place August 26 through September 12, 2010. The Festival will open with the Official Poster Unveiling by Spaniard Artist Pilar Cossio with her personal exposition “La Leçon de Danse” dedicated to the Festival and the launching of the Dance Film Series at the historic Tower Theater in Miami on Thursday, August 26th. The Film series continues at the Lehman Theater, Miami Dade College North Campus.



►The IBFM also includes a unique spot for young talent organized with the foremost competition organization “Youth America Grand Prix” Director, Larissa Saveliev: the International Young Ballet Medalists Performance at the Lehman Theater in Miami is on September 3rd and Contemporary Performances at the Colony Theater in Miami Beach on September 4th & 5th with the first appearance of the Balleto Teatro di Torino and other national and international companies.



►The IBMF is one of the most successful festivals of its kind in the U.S. featuring world-wide prestigious ballet companies represented by their greatest stars.



►The Etoiles Grand Classical Gala will take place at the great historic Fillmore Miami Beach at the Jackie Gleason Theater on September 11th, where the Lifetime Achievement Award “A Life for the Dance” will be presented to Milorad Miskovitch. Miskovitch is a famous dancer/director of the 20th century. The Festival Closing Gala at the Jackie Gleason Theater will take place on September 12th where a second award, Criticism & Culture of Ballet, will be presented to the famous Danish dance critic and author, Erik Aschengreen.

Performances:

Date / Time
Description
Location

Friday, September 3rd

11:00 a.m. schools &

8:00 p.m. general public


International Young Ballet Medalists

Medal Winners of International Ballet Competitions in Collaboration with Youth America Grand Prix.
Lehman Theater

Miami Dade College North Campus



Saturday September 4th

8:00 pm


Modern and Contemporary Performances



Balleto Teatro di Torino, Italy


Colony Theater, Miami Beach



Sunday, September 5th

5:00 p.m.
Evidence A Dance Company, New York

Move: The Company, Canada

The Dance Now! Ensemble, Miami

The State,of Hellectrick Danse Theatre, Miami
Colony Theater, Miami Beach

Saturday, September 11th

8:00 p.m.
Etoiles Grand Classical Gala & Presentation of the “Lifetime Achievement” Award

presented to famous dancer/director

Milorad Miskovitch of the 20th century


Fillmore Miami Beach

at the Jackie Gleason Theater



Sunday, September 12th

5:00 p.m.
Festival Closing gala of the Stars Performance

Criticism & Culture of Ballet Award will be presented to the famous Danish dance critic and author, Erik Ashengreen.
The Fillmore Miami Beach Jackie Gleason Theater


PARTICIPATING COMPANIES FROM:



ARGENTINA-AUSTRALIA-AUSTRIA-BRAZIL-CANADA-ENGLAND-GERMANY-HUNGARY-ITALY-MEXICO-PUERTO RICO SLOVENIA-USA



Arena di Verona Ballet, Italy; American Ballet Theater, USA; Alberta Ballet, Canada;

Australian Ballet, Australia; Ballet Estable Teatro Colon, Argentina; Ballet do Theatro Municipal do Rio de Janiero, Brazil; Balletto Teatro de Torino, Italy; Balleteatro Nacional de Puerto Rico;

Cuban Classical Ballet of Miami; Compania Nacional de Danza Nacho Duato, Spain,

Compañía Nacional de Danza, Mexico; English National Ballet, England, Hungarian National Ballet; Hungary

National Ballet of Canada; New York City Ballet, USA; Stuttgart Ballet, Germany;

Vienna State Opera Ballet, Austria

Saturday, July 17, 2010

Luminarias de siempre. “La Reina del Bolero”





Luminarias de siempre.

“La Reina del Bolero”: intensa y pasional –sin
‘mentirnos’–, tal y como nos ‘acostumbró’.
Olga Guillot nació el 9 de octubre de 1923 en la ciudad de Santiago de Cuba, pero su familia se mudó para La Habana cuando ella era muy pequeña. El empresario Facundo Rivero la apoyó para que debutara profesionalmente, y su interpretación de Stormy Weather (Lluvia gris) fue llevada al acetato en 1946 por el sello Panart y sonó en todas las victrolas del país. El prestigioso músico Miguelito Valdés la llevó a Nueva York, donde grabó en 1947 La gloria eres tú con Machito para el sello Decca. En 1954, su canción Miénteme (Lie to Me), se convirtió en un hit en toda Iberoamérica, y en 1958 Olga realizó su primera gira europea, presentándose en Italia, Francia –donde cantó en Cannes junto a la legendaria Edith Piaf–, España y Alemania Occidental. En 1961 Guillot tuvo que abandonar Cuba debido a su oposición al gobierno de Fidel Castro, y tras una corta estancia en Venezuela, se radicó definitivamente en México. Posee una casa en Miami Beach, donde acostumbra a pasar largas temporadas para estar cerca también de sus compatriotas en el exilio, junto a su hija Olga María Touzet Guillot, fruto de su unión con el pianista y compositor René Touzet.
La legendaria cantante ha concluido su autobiografía, sobre la que ha dicho: –“Ya está mi autobiografía, se trata de una biografía tranquila, bonita, es la vida mía, no hay escándalo, no hay chismes de artistas. Se habla de Olga Guillot, nada más”.
Venue Magazine tuvo el privilegio de entrevistarla en su casa de Miami Beach, para poder compartir con los lectores los “secretos” que esta leyenda viviente de la música accedió a revelarnos.
Venue Magazine: ¿Cuáles son los recuerdos más vívidos que guarda de su infancia?
Olga Guillot: Mi mamá era soprano, mi abuelo tenor, y una tía mía soprano de coloratura; en mi casa siempre se estaba cantando. Yo recuerdo que me aprendí todas las zarzuelas y las operetas que mi mamá cantaba, y las cantaba a dúo con ella; ¡a los siete años me paré en un escenario por primera vez! Ya quinceañera, formé un dúo con mi hermana Ana Luisa, que se llamó “Dúo Hermanitas Guillot”, y nos presentamos con éxito en la Corte Suprema del Arte, que era un programa de radio para aficionados; puedo decirte que mi pasión por cantar comenzó desde niña, y que tuve todo el apoyo de mi familia.
Venue Magazine: ¿Qué representó para usted grabar La gloria eres tú, nada menos que en la ciudad de Nueva York, la capital del mundo?
Olga Guillot: La gloria eres tú la grabé con la orquesta de Machito*, y bajo la dirección del maestro Mario Bauzá, para el sello DECCA, cuando viajé a Nueva York en 1947 con Miguelito Valdés** para presentarme en el Teatro Hispano, aunque en Cuba ya había grabado Stormy Weather (Lluvia gris) para PANART, que fue mi primer disco y que sonó en todas las victrolas del país.
De Nueva York te puedo decir que sus rascacielos me impresionaron mucho; me parecía que estaba en un planeta diferente, y la primera vez que vi nevar le dije a una tía mía que vivía en la Gran Manzana: “tía, el mundo se está acabando”, porque yo era una niña que apenas estaba descubriendo el mundo.
* Alias de Frank Raúl Grillo, considerado el rey del jazz afrocubano.
** Cantante popular cubano, conocido también como “Mr. Babalú”, que triunfó en el mercado norteamericano al lado de Xavier Cugat***.
*** Músico catalán; difusor incansable de la música de Ernesto Lecuona y de la música afrocubana y latinoamericana en los Estados Unidos.
Venue Magazine: ¿Cómo se dio su primer viaje a México?
Olga Guillot: En 1948 el famoso tenor-cancionero René Cabel me recomendó a Don Emilio Azcárraga para que me presentara en la emisora radial XEW “La voz de las Américas” de México –en esa época había un intercambio cultural muy intenso entre los dos países, y se hacían “temporadas” todos los años–, y así viajé a la capital mexicana junto a Ninón Sevilla, Rosita Fornés – que era la vedette del espectáculo–, Amalia Aguilar y Rita Montaner para actuar en la temporada correspondiente. En la XEW participé en el programa La Hora Haste, cuyo locutor Santibáñez era tío de la gran compositora Lolita de la Colina, y la “estrella” era Pedro Infante.

Venue Magazine: Con el bolero Miénteme consiguió usted su primer gran éxito a nivel internacional, ¿estaba Olga de Cuba preparada para tanta fama, con el consiguiente asedio del público y de los medios?
Olga Guillot: No, no lo estaba. Jamás he sido “estrella”, salvo en un escenario; soy igual a todo el mundo cuando me bajo del escenario… ¡ando hasta sin guardaespaldas!
Lo más lindo es nacer artista, crecer como artista y morir como artista, ¡pero en un escenario! Yo nací artista, y siendo una triunfadora regresé a estudiar Teoría y Solfeo en el Conservatorio de La Habana –mis maestros fueron la gran soprano cubana Hortensia Coalla y el también cantante Mariano Meléndez–, y mejoré mi dicción, al punto de convertirme hasta en “modelo” para algunos cantantes de habla inglesa que quisieron cantar en español, como Nat King Cole, según testimonio de su propia hija Natalie, rescatado para mí por Verónica Castro.

Venue Magazine: Sobre su actuación junto a Edith Piaf en Cannes en 1958, ¿qué es lo primero que le viene a la memoria?
Olga Guillot: Cuando me vi allí, me dije: ¿qué hago yo aquí!; ¡ay, qué susto! Yo estaba haciendo una temporada en El Pavillion, de Madrid, que era a cielo abierto –recuerdo una vez que cayó tremendo aguacero–, y luego viajé a Barcelona –estaba yo en ese entonces en mi plan de “conquista” de España– para presentarme en el centro nocturno Casablanca. De ahí mis empresarios me llevaron a Cannes, a debutar en el Palm Beach Casino junto a la Piaf. Abría el Ballet del Marqués de Cuevas, seguía yo de “telonera” –que es como se le llama hoy en día a los cantantes o grupos que le abren el show a la figura central del mismo, y luego ya venía “el Monstruo”. Todo París estaba allí; tres meses estuve actuando junto a ella en su espectáculo, y nos hicimos íntimas amigas. Me decía: –“Yo soy tú, y tú eres yo”.

Venue Magazine: ¿Cuál fue la gota que colmó la copa para tomar la decisión de abandonar Cuba en 1961, en pleno apogeo de su carrera como cantante?
Olga Guillot: Primero tuve problemas al darme cuenta que algo raro estaba pasando en Cuba, lo comenté, y tres veces me llevaron detenida al G-2* debido a mis comentarios, como “sospechosa”, por “contrarrevolucionaria”, y me dijeron que me tenía que adaptar, que la Revolución iba para largo, “para siempre”, pero yo les dije: – “fíjate que no”.
El otro día me encontré con un señor que estaba allí una de esas tres veces, y me recordó que yo fui la única que se atrevió a decir: – “¿Aquí no dan café?”, en un lugar donde todo el mundo estaba temblando.
Todo esto hizo que tomara la decisión de irme de Cuba, “en pleno apogeo de mi carrera como cantante”, como tú dices, porque yo fui profeta en mi tierra; “Olga de Cuba” me lo puso mi pueblo. Antes de Fidel, los artistas cubanos ganaban muy bien –yo fui muy bien pagada en mi país, ganaba una fortuna, 7 u 8 mil pesos** a la semana–, y casi nadie quería viajar. Con la “Revolución” todo eso cambió; salí como exiliada para Venezuela, y luego pude viajar a México, donde me radiqué.
* La Seguridad del Estado castrista.
**Un peso cubano en esa época valía más que un dólar; 1.15 o algo así.

Venue Magazine: ¿Fue muy difícil recomenzar su vida personal en el exilio, en medio de la euforia general con la revolución cubana y con Fidel Castro?
Olga Guillot: Sí, muy difícil; tuve que hacer una casa de nuevo, conseguir “papeles” para poder residir y vivir sin problemas; otra vez a trabajar, a ahorrar dinero, a viajar por todos esos países donde ya había triunfado y tenía un nombre, pero ahora sin mi país detrás, secuestrado por un tirano que me quiso borrar de la memoria del pueblo, y que trató de desacreditarme ante otros públicos, pero no lo logró.

Venue Magazine: ¿Cuál considera que ha sido su mejor álbum musical?
Olga Guillot: Muy peligrosa esa pregunta, porque yo grabé temas de los mejores compositores, con las mejores orquestas, y con los más afamados directores; fueron sesenta y tres discos, comenzando con Stormy Weather (Lluvia gris) en 1946, que fue una versión del tema interpretado por Lena Horne en la película homónima de 1943. Esos sesenta y tres discos son mi mayor orgullo; todos, absolutamente todos: ... Olga Guillot interpreta a Manzanero, Olga Guillot interpreta a María Greever…. hasta el último, Faltaba yo*, a mis 79 años, junto a Meme Solís y a Arturo Sandoval.
Con Miénteme obtuve el primer “Disco de Oro” de mi carrera, que fue también el primero que se entregó en Cuba a un artista por las altas ventas de un álbum suyo. Ya en el exilio**, gané otros 9 “Discos de Oro” por las ventas mi
llonarias de mis álbumes en America latina, Europa y Estados Unidos.

*Un lujo de álbum, a juicio del autor de esta entrevista, digno de un Grammy y de una mejor difusión internacional, por su excelencia y la asombrosa calidad interpretativa de la cantante a esa edad, ya que tuve la oportunidad de oírlo al final de la entrevista.
** Todos los trofeos y preseas que ví en su casa fueron ganados después de 1961, ya en el exilio, excluyendo dos o tres, como el Disco de Oro Puchito, que fueron rescatados del saqueo del que fue objeto su casa –cuando el gobierno se dio cuenta de que Olga no volvería jamás–, por la familia, vecinos y fans. La “Revolucion” no acabó con ella, ni el exilio tampoco; al contrario, la impotencia y el dolor le dieron nuevos bríos para completar 40 años más de una carrera estelarísima internacionalmente, como una attista
cubana, libre y soberana, “sin Patria, pero sin amo”, como Martí.


Venue Magazine: Si tuviera que escoger un solo bolero, entre tantos que usted ha interpretado, como su “carta de presentación”, ¿cuál escogería?
Olga Guillot: Miénteme, de la autoría de Chamaco Domínguez; yo no lo conocía cuando lo grabé, y estando cantándolo en México con la orquesta dirigida por él, me dijo: –“El compositor soy yo, niña”, y después me regañó, muerto de risa: –“Es ‘amor fingido’, no ‘amor mentido’, a lo que yo le respondí: –“Estamos ganando plata los dos con la letra equivocada, así que déjelo así”; ¡esa es mi historia!

Venue Magazine: ¿Qué la motivó a escribir su autobiografía, y cuándo se publica?
Olga Guillot: Legarle a mi hija y a mi público la historia de mi carrera, para que esas nuevas generaciones de cubanos a los que no les dejaron conocerme puedan saber algún día quién fue Olga Guillot, cómo conocí a René Touzet –el padre de mi hija Olga María–, que fue un gran músico cubano, autor de La noche de anoche, de No te importe saber –grabada por Frank Sinatra y por Bing Crosby– y de muchas otras bellas composiciones.
Mi autobiografía ya está lista para su publicación, así que pronto les daré la sorpresa.


Venue Magazine: ¿Cuál considera que ha sido su mayor logro como artista y como mujer?
Olga Guillot: Mi mayor orgullo y satisfacción es haber hecho una escuela para muchos. Rocío Jurado me decía:
–“Tú eres la gallina, y nosotros los huevos”; y Rafael:
–“Ella es la maestra de todos nosotros”.
Como mujer, me siento realizada como madre, esposa, amiga, hija…; he sido honesta y sincera conmigo misma, y he brindado todo lo mejor de mí a mi familia, a mis amigos, y a mi público.

Venue Magazine: Un controvertido locutor de la radio “chancletera” de Miami se atrevió a anunciar en su show que Olga Guillot había muerto, causando un gran revuelo en la ciudad, ¿qué tiene que decirle nuestra “Reina del Bolero” a este payaso mediático?

Olga Guillot: Que no juegue con los sentimientos de las personas, porque cuando nosotros los artistas nos “pintamos” la cara y salimos a actuar, sabemos que tenemos que enfrentarnos a esa “propaganda” negativa con la que personajes como éste hacen su agosto, pero las familias de los artistas son las que sufren, por el dolor que les puede causar este tipo de noticias falsas: –“Nuestro pésame a la familia Guillot”, llegaron a decir en ese programa. Que Dios lo perdone, y que no lo vuelva a hacer, ni conmigo, ni con ningún otro artista.


Venue Magazine: ¿Algún mensaje o consejo que quisiera enviar a los lectores de Venue Magazine?

Olga Guillot: Que mi mayor deseo es que disfruten cuando lean esta entrevista; que mis respuestas sean de su agrado, y que el poder conocer la vida de sus artistas preferidos los haga felices, y les sirva de ejemplo y motivación a los que comienzan sus carreras en el mundo del arte y les ayude a triunfar como lo hice yo.




Entrevistó, para Venue Magazine, Baltasar Santiago.

Cuba de duelo por su Olga





Por Baltasar Santiago Martín

Una vez más la inesperada muerte de nuestra
Reina del Bolero nos confirma que en vida nunca le decimos suficientemente a quienes queremos y admiramos todo lo bueno que sentimos por ellos, como si fueran eternos y nos fueran a durar siempre en plena forma –a veces el Alhzeimer nos los arrebata aún antes de morir– , y creo que ése vuelve a ser ahora el caso, porque pensamos que Olga iba a estar siempre ahí, a la mano, como el Sol o la Luna, para los cubanos, y quizás por ello permitimos que un burdo comediante la imitara en franca burla –cosa que a ella le molestaba bastante, según me confesó en la entrevista que tuve el privilegio de hacerle para la revista Venue hace pocos meses–, y que un locutor radial de poca monta hiciera una broma macabra anunciando su muerte, cosa que también la disgustó en grado sumo.
(Yo, al menos, dejé de sintonizar el programa del payaso, y corté mi incipiente amistad con el susodicho conductor a raíz de su imperdonable dislate).
Intensa y pasional –como nos ‘acostumbró’ hasta su último suspiro, pero eso sí, sin nunca ‘mentirnos’– Olga Guillot nació el 9 de octubre de 1923 en la ciudad de Santiago de Cuba, pero su familia se mudó para La Habana cuando ella era muy pequeña. Ya quinceañeras, ella y su hermana Ana Luisa integraron un dúo llamado “Dúo Hermanitas Guillot”. El empresario Facundo Rivero la apoyó para que debutara profesionalmente, y su interpretación de Stormy Weather (Lluvia gris) fue llevada al acetato en 1946 por el sello Panart y sonó en todas las victrolas del país. El prestigioso músico Miguelito Valdés la llevó a Nueva York, donde grabó La gloria eres tú con Machito para el sello Decca. En 1954, su canción Miénteme (Lie to Me), se convirtió en un hit en toda Iberoamérica, y en 1958 Olga realizó su primera gira europea, presentándose en Italia, Francia –donde cantó en Cannes junto a la legendaria Edith Piaf–, España y Alemania Occidental. En 1961 Guillot tuvo que abandonar Cuba debido a su oposición al gobierno de Fidel Castro, y tras una corta estancia en Venezuela, se radicó definitivamente en México, a la que siempre consideró como su querida segunda patria, aunque para estar cerca también de sus compatriotas en el exilio compró una casa en Miami Beach, donde acostumbraba a pasar largas temporadas, junto a su hija Olga María Touzet Guillot, fruto de su unión con el pianista y compositor René Touzet.
La legendaria cantante había ya concluido su autobiografía, sobre la que me dijo : –“Ya está mi autobiografía, se trata de una biografía tranquila, bonita, es la vida mía, no hay escándalo, no hay chismes de artistas. Se habla de Olga Guillot, nada más”.
Como botón de muestra de su temperamento y de su simpatía, cierro mi homenaje a Olga de Cuba y del Mundo con una de las preguntas que le hice en esa entrevista, una de las últimas que la diva del bolero ofreció:
Si tuviera que escoger un solo bolero, entre tantos que usted ha interpretado, como su “carta de presentación”, ¿cuál escogería?
Olga Guillot: Miénteme, de la autoría de Chamaco Domínguez; yo no lo conocía cuando lo grabé, y estando cantándolo en México con la orquesta dirigida por él, me dijo: –“El compositor soy yo, niña”, y después me regañó, muerto de risa: –“Es ‘amor fingido’, no ‘amor mentido’”, a lo que yo le respondí: –“Estamos ganando plata los dos con la letra equivocada, así que déjelo así”; ¡ésa es mi historia!

Miami, 12 de julio del 2010.

Monday, June 14, 2010

EL ENCUENTRO DE BALTASAR SANTIAGO MARTIN Y ALICIA ALONSO EN NUEVA YORK, 2010

Capítulo 89
Donde el autor del libro asiste a la gala-homenaje a Alicia en el Lincoln Center y la reseña.
Paloma Herrera y Marcelo Gomes en el primer acto, 
Foto de Rosalie O'Connor, cortesía del ABT.
Un Don Quijote latino-eslavo como homenaje a la diva cubana que conquistó a Nueva York y al mundo.
Desde 1940 hasta 1948 Alicia Alonso formó parte del entonces Ballet Theater de Nueva York; en 1943 hizo su genial debut en Giselle, y en 1946 fue ascendida a primera bailarina de la compañía. Aunque una crisis transitoria del BT a mediados de 1948 propició que Alicia, Fernando y Alberto Alonso pudieran realizar su tan caro sueño de fundar en su Cuba natal una compañía de ballet profesional –el hoy renombrado Ballet Nacional de Cuba–, Alicia continuó regresando a bailar con el colectivo neoyorquino –nombrado a partir de 1955 como American Ballet Theater– hasta 1961, en que por razones políticas el Departamento de Estado le negó la visa para entrar a los Estados Unidos; veintiún años de fructífera colaboración en total, que enriquecieron la historia personal de la prima ballerina assoluta cubana tanto como el nivel y el acervo de la compañía norteamericana.
No es nada extraño entonces que el American Ballet Theater haya decidido dedicar el jueves 3 de junio del 2010 su función del ballet Don Quijote, coreografía de Marius Petipa y música de Ludwig Minkus, para homenajear a la inconmensurable y legendaria bailarina cubana por sus nueve décadas de vida, dentro de la jornada para celebrar los setenta años de existencia de la compañía.
Para comenzar la emotiva gala de homenaje, en un Lincoln Center rebosante de público, y con muchos cubanos expectantes en sus butacas, se proyectó un documental narrado por la propia Alicia –en el inglés que aprendió junto a su gran amiga y colega Nora Kaye durante su estancia en en el BT– con varios momentos relevantes de su extensa carrera acompañada por Igor Youskévitch, su más recordado partenaire; un fragmento del programa televisivo This is your life, de la NBC (1953-1961), con Alicia y Fernando Alonso, su esposo desde 1937 hasta 1974, como invitados, y hasta una foto de la Alonso vestida de miliciana, que a los cubanos presentes en la sala nos recordó su compromiso político con el régimen castrista, que como todo sistema totalitario ha apoyado tanto el desarrollo del ballet clásico en la isla. Mas como “pasan los gobiernos, pasan los políticos, pero quedan los artistas”, nos toca a los cubanos libres dar una lección de madurez separando el arte excelso de la prima ballerina assoluta de sus ideales políticos, porque Alicia Alonso siempre será recordada como la mujer que junto a Lecuona y a Roig elevó a un pueblo de rumba y de pachanga hacia la alta cultura, y porque, como expresara la propia directora del Ballet Nacional de Cuba como colofón de sus palabras: “son mejores los bailes y las flores que la guerra”.
Otro de los grandes atractivos de esta función- homenaje a la Alonso fue que hubo tres parejas distintas de bailarines latinoamericanos –excepto la Kitri eslava del tercer acto– para interpretar los roles protagónicos de Kitri y de Basilio.
el primer acto, la argentina Paloma Herrera y el brasileño Marcelo Gomes se lucieron con una interpretación intensa y lúdica, utilizando sabiamente la coreografía para subrayar el esperado y agradable escarceo amoroso que este acto demanda. Ambos bailarines tuvieron varios momentos de bravura que los ratifican como las primeras figuras que son, y Verónica Part, en el rol de Mercedes, tampoco defraudó al público asistente, que los premió a todos con fuertes aplausos al final.

En el segundo acto, Xiomara Reyes, fruto de la “escuela cubana de ballet” –este crítico hubiera preferido, dado el carácter tan especial de la noche, que Alicia hubiera complacido a la espectacular Viengsay Valdés, máxima estrella actual del BNC, dejándola bailar este acto–, y el también argentino Herman Cornejo, tuvieron un destacado desempeño, aunque Daniil Simkin, como el jefe de la tribu de gitanos que ayuda a los enamorados, opacó un poco al protagonista con sus proezas acrobáticas, y Verónica Part, desdoblada ahora como la Reina de las Driadas, también ejecutó sus grand jettés mucho mejor que Xiomara. A su vez, Sarah Lane, como Cupido, resultó una presencia grata y eficaz en sus intervenciones.
Xiomara Reyes y Herman
Cornejo, en el segundo acto.
Foto de MIRA como cortesía del ABT.


En el tercer y último acto, donde tiene lugar el archiconocido y súper bailado en festivales gran pas de deux de este ballet, la rusa Natalia Osipova, artista del Ballet Bolshoi de Moscú invitada por el ABT, y José Manuel Carreño, otro grandioso exponente de la “escuela cubana de ballet”, fueron los encargados de cerrar la gala con las grandes expectativas que ambos despiertan; la Osipova por sus vertiginosos giros y grandes extensiones, y Carreño por su consolidado rango de exquisito partenaire y danseur noble.
A la Kitri de Osipova, pese a sus deslumbrantes fouettés intercalados con pirouettes –que debió haberlos dado clavada en el lugar sin avanzar hacia adelante como lo hizo– e impresionantes extensiones, le faltó lirismo y una mayor relación con su partenaire, mientras que al Basilio de Carreño se le echó de menos la bravura a la que nos tiene acostumbrados, aunque su desempeño fue elegante y preciso como siempre.



Al final de la función, Alicia Alonso apareció en escena, flanqueada por Kevin McKenzie, director artístico del ABT, y por José Manuel Carreño, para recibir los aplausos de sus admiradores de varias generaciones, haciendo gala de ese carisma y de esa presencia escénica que hacían que, cuando bailaba, uno no tuviera ojos para nada más. 







Baltasar S.Martín. Fundación APOGEO.
Junio 4 del 2010

Thursday, May 27, 2010

Un Don Quijote muy quijotesco y cervantino, valga la redundancia, en la Ciudad de la Mancha Hipotecaria







Un Don Quijote muy quijotesco y cervantino, valga la redundancia, en la Ciudad de la Mancha Hipotecaria.

Cuando alguien se destaca por luchar por cosas difíciles, casi imposibles, se acostumbra a decir que “se enfrenta a los molinos de viento”, como Don Quijote, el personaje de la obra cumbre de Miguel de Cervantes Saavedra y de toda la literatura española, así que si esa persona ama el ballet, y su batalla es precisamente por presentar la obra homónima en la ciudad de Miami, su sueño es cuando menos quijotesco por partida doble, como es el caso de Pedro Pablo Peña, el incansable director del Ballet Clásico Cubano de Miami, que durante los días 22 y 23 de mayo del 2010 nos regaló con tremendo éxito esta victoria suya contra tantos condominios y políticos vacíos a merced del viento en la Ciudad de la Mancha Hipotecaria.
Tras un bien resuelto prólogo, en que el Quijote y su fiel escudero Sancho Panza salen a la aventura cervantina en el mundo de las puntas, dio comienzo una verdadera fiesta de la danza, donde sus reyes indiscutibles fueron los primeros bailarines Lorena Feijóo y Rolando Sarabia, que tuvieron a su cargo los roles protagónicos en la función del sábado 22.
La Kitri de Lorena irrumpió en la escena haciendo gala de una gran musicalidad, con giros perfectos y grandes extensiones, atributos que caracterizarían su desempeño durante toda la noche, para ser casi enseguida pretendida, con total beneplácito de Lorenzo, su interesado padre, por el rico, afectado y ridículo per se noble francés Camacho
(o Gamache), cuyo color rosado en el bigote y el chivo estaba por lo tanto completamente de más, al igual que su grotesca caída sobre Lorenzo.
Aunque en general considero que la convencional escenografía procedente del Teatro Teresa Carreño de Caracas, Venezuela, cumplió eficazmente su función como tal, el vestuario proporcionado por la Compañía Brasileira de Ballet, modificado por Rolando Moreno, del CCBM, según los créditos en el programa de mano –que debería haber estado también en español, como hace la Florida Grand Opera–, debió evitar la homogeneidad en el caso de las bailarinas vestidas como “majas”, todas de rojo y “uniformadas”, aunque por suerte en el caso de los hombres no ocurrió así.
La Mercedes de Kaleena Burks estuvo también brillante desde el inicio, con muy buenos giros y extensiones, como compañera de Espadas, el “matador”, a cargo de Christopher Rodríguez, quien estuvo aceptablemente correcto dada su juventud y poca experiencia, y en el pas de deux con Mercedes se pudo lucir bastante, aunque el peinado con mota contemporánea no lo ubicaba como torero, como tampoco esa capa color lila pálido, inusual para la época y el lugar; en cambio, los otros toreros sí estaban vestidos convincentemente como tales, pero repruebo con énfasis la sustitución de los cuchillos por botellas en la parte en que Mercedes los sortea mientras baila.
Edson Farías, como Sancho Panza, debe evitar tanto contoneo vulgar, pues el fiel escudero puede ser payaso pero no “amanerado”, ya que no estamos en el Desfile del Orgullo Gay de La Mancha, y su bolsa comando tiene también un diseño demasiado contemporáneo.
Como contrapartida, Walter Gutiérrez, como el “cuidador de la villa” –personaje que no existe en otras versiones que he visto– aportó mucho dinamismo y bravura a su fresca actuación, rasgo que mantuvo hasta el final de la función.
Rolando Sarabia, en el rol de Basilio –el coqueto enamorado de Kitri, en cuya profesión de barbero no se puso ningún énfasis en esta puesta–, confirmó una vez más con sus vertiginosos e impecables giros su bien ganada reputación de estrella de la danza, y el desperdicio que fue su no apreciada estancia en el reino de Edward Villella (y después la gente habla de Alicia Alonso, a años-luz en grandeza por sobre el difícil director neoyorquino), aunque en el segundo pas de deux con Lorena en el primer acto debió cuidar un poco más su trabajo como partenaire, específicamente al hacer girar a su compañera, aspecto que superó a cabalidad en lo que siguió de la noche.
Lorena, en su variación de este segundo pas de deux del primer acto, “acabó”, con asombrosas extensiones hacia atrás, excelentes giros, una punta clavada perfecta, y un verdadero alarde de bravura en la diagonal.
Las dos bailarinas vestidas de azul, cuyos nombres no fueron dados a conocer en el programa, bailaron bastante bien pero deben ganar elevación en los saltos (jettés).
En el tercer pas de deux de la pareja protagonista, Rolando remató con dos impecables cargadas de su compañera, con quien luego escapó en medio de la confusión y el tremendo enredo armado entre Camacho, Lorenzo, Sancho y el “cuidador de la villa”, al punto de que quien no conoce la trama no debió haber entendido nada de lo ocurrido, aspecto que debe ser resuelto mejor por el CCBM en sus próximas reposiciones de este ballet.
En el segundo acto, el realista e imprescindible molino de viento le dio el toque cervantino adecuado, pero los dos “gitanos” borrachos, con más apariencia de meseros que de otra cosa, no aportan nada a la dramaturgia, ni tampoco el vestuario de los otros cíngaros ayudaba a identificarlos como tales.
Rodrigo Hermesmeyer, como el jefe de los gitanos, mostró lentitud en los giros –casi en cámara lenta–, pero se destacó en las elevaciones, aunque hace inusitados movimientos con las manos que considero de mal gusto y sin justificación.
Extrañé el efecto del muñeco en el ataque del Quijote al molino, pero en general la escena fue resuelta con buen gusto y eficacia.
Donde sí esta puesta elevó la parada con respecto a otras que he visto fue en el preámbulo del sueño del Quijote, donde el fondo sonoro con ruido de viento, choque de espadas, relinchos y galopes de caballos estuvo estupendo, para acompañar la aparición de los fantasmas que atormentan al caballero andante al inicio de su sueño, magníficamente caracterizados como el Hambre, la Peste, la Guerra, la Avaricia y la Muerte, aunque el traje de Walter Gutiérrez me pareció demasiado “pomposo” para la época, muy a lo traje clásico de bufón de Rigoletto, con exceso de borlas y pompones para mi gusto.
Si las driadas aparecen todas vestidas agradablemente de blanco, no entiendo el porqué de la decisión de vestir a su reina de negro, como si fuera el cisne perverso del Lago (se supone que ya se terminó la pesadilla y estamos ahora en una beatífica ensoñación).
Luiza Bertho, con muy buenas extensiones, encarnó eficazmente a la reina, al igual que Edgar Ledesma el Don Quijote joven, y Lorena, por suerte de blanco, ejecutó su variación de modo óptimo, con muy buenas paradas en puntas y formidable diagonal otra vez, aunque en los vertiginosos giros no debió abrir los dedos de las manos como lo hizo.
Las dos driadas solistas mostraron un trabajo de pies muy bueno y ágil, y Lorena impresionó con sus grand jettés, que por suerte pudieron ser atrapados por el lente de Bernardo Diéguez la tarde del domingo.
Hubo un bache en el cambio de decorados para la siguiente escena, con una “cortina musical” que lució improvisada y un opresivo fondo negro, cosa que debe ser repensada para evitar el desconcierto que produjo.
A continuación, tras una breve escena en el campamento de los gitanos, los enamorados arriban a la taberna del pueblo, donde transcurre ahora la trama.
Un personaje nuevo, la tabernera, trata de seducir a Camacho por su dinero, y Kaleena Burks se reafirma en su rol de Mercedes con otra impresionante variación.
Sarabia vuelve a hacer alarde de sus fantásticos giros, y Walter Gutiérrez se destaca de nuevo en su personaje secundario en medio de la historia principal, que ahora pasa a centrarse en el aparente suicidio de Basilio debido a la imposibilidad de su noviazgo con Kitri, donde parece que la navaja empleada para ello por Basilio era invisible, porque yo no la vi, y estaba sentado en primera fila, lo cual le restó impacto a la simulación.
En esta feliz versión del clásico, hasta Camacho apoya a Don Quijote cuando le exige a Lorenzo que acepte la boda en artículo mortis de Kitri con Basilio, pienso que por el consuelo encontrado en la oportuna tabernera ya mencionada.
Conseguida la aprobación del interesado padre,
Basilio/ Sarabia se levanta como si nada, y todos bailan con gran frenesí, aunque la alegre música de fondo paró antes de tiempo, detalle a tener en cuenta en futuras reposiciones.

En el tercer y último acto, el de la boda de los felices enamorados tras tantos avatares, continuaron los indeseables amaneramientos de Edson Farías como Sancho Panza; Walter Gutiérrez repitió sus excelentes giros, Kaleena Burks volvió a brillar como Mercedes, y el burlado francés de bigote y chivo rosados volvió a acudir como invitado, reafirmando mi tesis del consuelo encontrado en la tabernera, lo cual me parece una solución muy civilizada de esta puesta.
En su variación, Christopher Rodríguez volvió a cometer imprecisiones en su rol del torero Espadas, pero mejoró bastante su desempeño en comparación con el primer acto.
En el agradable preámbulo del famoso pas deux con que culmina este acto, caballo de batalla de los bailarines en los festivales de ballet del mundo entero, cinco bailarinas “uniformadas” de rojo como “majas” y dos toreros, con la posterior incorporación de otras seis de aquéllas, “calentaron” la escena para que Lorena y Rolando salieran a enfrentarse al principal tour de force de este ballet.
En su primera parada en punta en el adagio, un ligero temblor le restó lucimiento a Lorena, pero en las otras dos se clavó sin ningún titubeo, siempre muy musical, mientras que Sarabia reforzó sus giros limpios y rápidos, y brindó un impecable y solícito apoyo a su pareja como partenaire en el adagio.
La aparición intercalada –y forzada– de Luiza Bertho estuvo aceptable, pero le faltó elevación en sus saltos, y Sarabia, ahora sí en su esperada variación, volvió a hacer alarde de bravura con los vertiginosos y casi interminables giros que lo caracterizan, preparando el campo para que Lorena acometiera la suya, con grandes extensiones y brillante ejecución.
Tras esto, hubo otra forzada aparición de una bailarina sin crédito en el programa, que bailó bien pero sin que su presencia estuviera justificada, ya que literalmente interrumpió la segunda parte de la variación de Basilio tras la de Kitri.
A Sarabia le faltó un poco más de elevación en sus saltos o jettés, pero Lorena sí alcanzó el clímax con unos fouettés intercalados con pirouettes, con la única objeción de que debió darlos clavada en el lugar, sin desplazarse hacia adelante como lo hizo.
En la coda, ambos lograron la apoteosis que el final demandaba, con los platos fuertes de cada uno como regalo de despedida al agradecido público: Sarabia girando como un dios de la danza, y Lorena con sus aceradas puntas de indiscutible estrella.
Muy buen sabor de boca nos dejó a todos en el teatro esta victoria de Pedro Pablo Peña, del CCBM, y de la Compañía Brasileira de Ballet, sobre esos molinos de viento de nueva generación que en la Ciudad de la Mancha Hipotecaria sólo acarrean agua para sí.
Baltasar Santiago Martín
Fundación APOGEO, 5/27/2010

Wednesday, March 17, 2010

DOCE MÁS UNA | Entrevista en EL MUNDO a Pablo Milanés


Rafael J. Álvarez | Madrid
Actualizado sábado 13/03/2010 08:54
1- ¿Pero cómo se atreve a tararear nuestras canciones, doña Yolanda?
- (Se ríe) Muchas marcaron un hito en mi vida y creo que en la de mucha gente. Es increíble que el resultado del amor de una pareja en cualquier parte del mundo sea una canción mía. No entiendo ese poder insólito. Es algo maravilloso. Me han llegado a enseñar niñas que se llaman Yolanda por la canción. Para mí, no hay nada mejor que ver reflejada una pena en una pretensión de poesía y melodía. Es una forma de morir cortándose las venas en la bañera.

2- ¿Qué canta el canto del suelo?
- A la gente que ha dado su vida por la paz, la Justicia o el amor. Y canta a lo que da la tierra de cada uno. El pobre todavía anda desamparado por el mundo. Busca la justicia, vota a las izquierdas, a las derechas, y no sabe dónde ponerse. En definitiva, vota a los políticos y en los políticos ya no se puede creer. Y eso revuelve las tripas de los pobres.

3- ¿Por qué usted habla más que su pueblo?
- Un poquito más, sí. A los pueblos hay que darles oportunidad de que hablen. Yo tengo el privilegio de tener más información que mi pueblo.

4- ¿De qué callada manera hablan los cubanos?
- Los cubanos hablan a través del choteo. El choteo nos salva de la amargura.

5- ¿Qué huelga merece Castro si Fariñas muere de hambre?
- Hay que condenar desde el punto de vista humano. Esas cosas no se hacen. Las ideas se discuten y se combaten, no se encarcelan.

6- ¿Qué han hecho los revolucionarios con la Revolución?
- Quedarse en el tiempo. Y la Historia debe avanzar con ideas y hombres nuevos. Se han convertido en reaccionarios de sus propias ideas. Por eso he dicho que hace falta otra revolución, porque tenemos manchitas. El sol enorme que nació en el 59 se ha ido llenando de manchas en la medida en que se va poniendo viejo.

7- ¿En qué siglo le tocarán a Cuba las próximas elecciones?
- No soy pitoniso, no tengo alma de profeta, pero quisiera que fuera cuanto antes. Más que elecciones, que en Cuba hubiera cambio, porque tampoco creo en las elecciones. Ése es un juego democrático entre comillas que también es una farsa.

8- ¿Qué clase de libertad es Miami?
- Es una libertad que buscan con toda honestidad los cubanos. A veces, muchísimos no la encuentran, porque no hay nada como estar en la patria de uno reclamando, pidiendo y exigiendo lo de uno.

9- ¿Para qué canción le darían a usted esos países que con una mano invocan los derechos humanos para Cuba y con la otra mantienen en su suelo la pena de muerte?
- Y la tortura y las desapariciones... Es una canción que está por hacer. Pero el respeto a la soberanía de los países no me deja hacerla. Igual que quiero que respeten la soberanía de mi pueblo. Los cubanos tenemos derecho a reclamar nuestros derechos. Al final, seremos nosotros los que resolvamos nuestra situación.

10- A ver si es verdad. Bien, ahora que está de gira, dígame hacia dónde se mueve España...
- Bueno, le mostraré a los españoles un disco nuevo, Regalo, que es un regalo para mí y espero que lo sea para ellos (sonríe). Yo soy un visitante. De España puedo hablar de su población, que es maravillosa. Y no de España, sino del Estado español, que como usted sabe, contiene muchas naciones. Esa es mi forma de pensar sobre este gran país.

11- Como milanés, dígame de qué pasta está hecho Berlusconi.
- Je, je... Lamentablemente, el problema no es Berlusconi, es el pueblo italiano. Cada día tiene más adeptos. Es un gran error de las elecciones. 12- ¿Por qué no bastaba que ella muriera por usted?
- Porque, en realidad, el que estaba muriendo era yo.

(+1) ¿A qué isla llevaría usted a un hombre desierto?
- Si se lo digo se va a echar a reír. A Cuba. A una Cuba con los Castro, pero con arreglos.

Thursday, February 18, 2010

Habana Fama tiene su nuevo centro comenzando el 2010.



Habana Fama tiene su nuevo centro comenzando el 2010.
by Bernardo Dieguez

HavanaFama tiene su nuevo centro comenzando el 2010.
La compañía teatral HavanaFama que tan magistralmente dirige Juan Roca desde tiempos en que vivía en Los Angeles, California y asentada por varios anos en Miami ha encontrado su nuevo espacio en la Pequeña Habana.. Este artista y empresario cubano que el mismo se define como "un sonador y guerrero incansable" lleva varios meses buscando una sede permanente para su grupo de actores, después de que el antiguo edificio de HavanaFama fuera puesto a ejecución hipotecaria "forecloseure". Fue muy difícil porque ya habíamos programado el "Festival Anual del Monologo" comento el señor Roca, tuvimos que buscar alternativas en muy poco tiempo. Recurrimos a los amigos que tenían otras salas (teatro Abanico, Teatro en Miami Studio) para este festival anual, además de otras obras ya programadas. Luego de una búsqueda intensa la compañía parece haber encontrado el espacio casi perfecto. La nueva sede es céntrica (muy cerca de la antigua sala) atractiva y bien estructurada con un diseño eclético y funcional, un área de estar confortable, el lobby-café y un Bar muy diverso, además de la conocida tienda de "suvenires" que recauda fondos para la misma compañía. En la parte posterior se ubica la sala principal con 39 sillas de diferentes niveles de visibilidad, el "stage" más amplio permitirá un trabajo más cómodo y creativo.
Solo falta que corran las cortinas y que aparezcan obras como las que han dado el éxito a esta compañía, "la casa de Bernarda Alba" o "La Diva de la Octava Casa" por citar algunas. Ahora el público espera impaciente, que comience la función.
HAVANAFAMA esta localizada en 752 SW 10 AVE Miami, Fl. Telf. 786-319-1716.





Photography By Bernardo Dieguez

Wednesday, February 17, 2010

MARYTRINI Y LAS DIVAS DEL JACUZZI

Este domingo los admiradores por largo tiempo de "Marytrini y las Divas del Jacuzzi" nos llenamos de exceptivas,
Se trataba del retorno de este grupo de transformistas a lo que fue los "Domingos de Cabaret" en la antigua discoteca Azucar. Repentinamente hace alrededor de tres meses y sin nadie esperarlo el club "Azúcar" y sus antiguos dueños se mudaban para un nuevo local en "South Beach", lo que mas sorprendió de esta movida es que estos artistas del transformismo no irían a trabajar a la nueva instalación. Por varias semanas nadie sabía que pasaría con los "Domingos de Cabaret", algunos preguntamos y nadie supo la respuesta. Hace unos pocos días que la propia anfitriona de estas noches Marytrini, anunció el regreso con su "troupe" de transformistas al antiguo local del SW ahora llamado "Sugar" (azúcar en ingles) por aquello de los derechos del nombre. El domingo 14 de febrero no quedo nadie fuera, lleno hasta el tope la casa con nuevo nombre retumbo de alegría por ver de nuevo a las Divas del transformismo. Esta vez el show comenzó casi 2 horas más tarde y algo extenso (mas de dos horas) para el gusto de los que allí asistieron, Marytrini justifico diciendo que todos los artistas querían estar la primera noche con su público de varios anos y añadió, "trataremos de comenzar siempre a las misma hora con un show menos extenso y siempre sorprendiendo" teniendo en cuenta que es domingo y la mayoría de la audiencia trabaja el Lunes temprano. Esperamos que este equipo mantenga el compromiso y la calidad de estos anos, sin perder el camino del comienzo en el ano 2000. El show según Marytrini, se mantendrá todos los domingos a las 10 pm.

Friday, January 29, 2010

"Everything you dream is real." May 28-30, 2010

Con la proclama "Everything you dream is real." Todo lo que sueño es real" comenzó ayer las actividades del primer festival International de documentales en Miami 2010. Con la velada del cartel oficial realizado por el artista Mexicano, Kristopher Del Angel y la presentación del premio oficial realizado por la artista argentina, Laura Tobi Carcano,
El festival se celebrara en Mayo 28-30, 2010


Víctor Jiménez
Fundador y Presidente definió el festival como una organización está dedicada a la promoción de lo mejor que hacer un film documental que ofrece en todo el mundo. Buscamos ofrecer nuevas formas de expresión mediante el cual temáticas y la diversidad cultural brillar como un emblema distinto, contribuyendo a la evolución de las artes culturales en el sur de Florida y dentro de la industria del entretenimiento en general.









El Festival trata de -Proporcionar un cine documental para promover el arte y los directores de documentales que vienen en un nivel local, nacional e internacional.
-Organiza una exposición de la película destacan las organizaciones globales de cine y profesionales.
-Proveer programas educativos para los jóvenes cineastas de los grados 6-12.
-Ofrecerá tres conciertos benéficos para recaudar fondos para construir escuelas muy necesarias en Tanzania.
Nicolás Guillén Landrián será honrado con un póstumo Lifetime Achievement Award en el Festival Internacional de Cine DocMiami. Nicolás Guillén Landrián fue un cineasta cubano a cabo y pintor. Considerado por muchos críticos como el director de cine documental cubano más original de todos los tiempos, hizo un total de 18 documentales. En 1964, recibió un premio especial en el Festival de Cine de Cracovia, por su película En un barrio viejo. Guillén también trabajó para la Instituto de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) desde 1961 hasta 1971. El premio a la trayectoria será presentado a sus dos hijos, Nicolás Francisco Guillén y la actriz Elvira Valdés.