Monday, August 31, 2009

Ballet en Tiempos Dificiles


Ballet en Tiempos Dificiles
by Bernardo Dieguez

Cuando se confirmo que el XIV Festival Internacional de Ballet de Miami se llevaría a cabo del 28 de Agosto al 13 de Septiembre, no hubiera podido creerse. En un periodo de recortes por todas partes y de una crisis financiera mundial, se creía imposible que este festival se efectuaría en una ciudad que sus dirigentes políticos hacen lo que sea por no apoyar las artes y de si beneficiar a sus amigos aumentando sus salarios soberanamente. Para este festival su fundador y director artístico Pedro Pablo Pena, realizó alquimias para traer a figuras de talla internacional que han echo brillar estas ediciones desde 1995. " El FIBM es sino el mas importante uno de los mas significativos Festivales de Ballet en la Florida y quizás de toda la Unión Americana", expreso el señor Alejandro Ríos, vocero cultural del Miami Dade Community College, una de las instituciones estudiantiles que apoya cada año este certamen. El evento de presentación del cartel oficial del festival se celebro el pasado Viernes en el teatro Tower de la calle Ocho en Miami donde asistieron personalidades del ballet y publico en general. Este ano el artista plástico cubano Luis Rodriguez tributo su obra para el Afiche. La obra del artista llamada "City Jump" sitúa un bailarín hombre (Taras Domitro sirvio de modelo) en gran jetee y como escenario la ciudad observadora y apacible. El pintor asistio acompanado de su esposa Ibis Montoto, ex bailarina del BNC y profesora de ballet de la prestigiosa academia de Pompano Beach que magistralmente dirige Magaly Suarez. En su discurso el creador recalco la falta de apoyo monetario de los gobiernos locales, dejando que se pierdan cada vez mas estos eventos culturales. Este trabajo refleja en parte esta inestabilidad y para ello el pintor uso materiales reciclados, como la madera y otros elementos. "City Jump" fue donada por el artista y estará expuesta en el teatro Tower mientras dure el festival y será subastada con el fin de recaudar fondos para ayudar a sostener el festival cada año. Los organizadores del FIBM agradecieron infinitamente la colaboración un año mas de sus fieles patrocinadores American Airlines y Mercedes Benz y algunos otros sin los cuales el festival no hubiera sobrevenido. Ahora solo queda esperar que se corra el telón y que el publico pueda aplaudir hasta el delirio sus bailarines estrellas.
Bernardo Dieguez
Agosto 31 2009



Este año participarán las siguientes compañías: Canadian National Ballet; National Ballet of Hungary; English National Ballet; National Ballet of Portugal; Stattsballet Berlin, Germany; Stuttgart Ballet, Germahy; Nederlands Dans Teater, Holland; Ballet del Teatro dell’Opera de Roma, Italy; Ballet des Treatres de la Generalitat Valenciana; Ballet Estable Teatro Colon, Argentina; Ballet Teatro Municipal do Rio de Gajeiro, Brazil; Compañía Nacional de Danza, Mexico; Ballet Arizona, U.S.A.; American Ballet Theater, U.S.A., Cuban Classical Ballet of Miami, U.S.A.; Ballet Noir, U.S.A., BIGIDI, Guadeloupe/France; Napoles Ballet Theater, U.S.A.; Ballet West, Puerto Rico; Bailarines del Boston Ballet and Joffrey Ballet, U.S.A.


Funciones:
Sábado 5 de septiembre a las 8:00 p.m. Jóvenes medallistas internacionales . Teatro Artime
Domingo 6 de septiembre a las 5:00 p.m. Presentación de compañías contemporáneas. Teatro Colony.
Sábado 12 de septiembre a las 8:00 p.m. Gran Gala Clásica Etoiles y la presentación del Premio “Una vida por la danza”. Filmore Miami Beach en el Jackie Gleason Theater.
Domingo 13 de septiembre a las 5:00 p.m.
de Festival, Gala de las Estrellas. Premio “Crítica y Cutura del Ballet”. Filmore Miami Beach en el Jackie Gleason Theater.
Para información adicional y boletos de presentaciones:Teatro Manuel Artime: 1 (877) 877-7677 o en la taquilla del teatroFillmore Miami Beach at the Jackie Gleason Theater: 1 (877) 598-8698 o www.livenation.com
Colony Theater: 1 (800) 745-3000 o www.ticketmaster.com
El Festival Internacional de Ballet de Miami fue fundado en 1995 con el principal objetivo de mostrar las estrellas internacionales del ballet en el Sur de la Florida. El Miami Hispanic Ballet es la cubierta para el Ballet Internacional de Miami, y es una organización sin fines de lucro 501(C)3 organización. Para información adicional, por favor visite www.miamihispanicballet.com.

Thursday, August 20, 2009

VEDETTÍSIMA Veinte Años después



Veinte Años Después
VEDETTÍSIMA
por Leonardo Gonzalez Viltres
Habana, Cuba
fotografia cortesia de Lazaro Sarmiento
http://lazarosarmiento.blogspot.com
Esta vez la elegante sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana fue el escenario que revivió veinte años después un espectáculo, que bajo la dirección de su director fundador Raúl de la Rosa Moya, nos hizo a todos, no solo recordar, sino vibrar de emociones y satisfacción al disfrutar las actuaciones, con plenitud de facultades, de una diva, de la única vedette de Cuba, nuestra siempre ROSITA, doña Rosa Fornés.

Tres espectáculos ligeramente diferentes por sus invitados y variedad, pero con un único propósito, la actuación de ROSITA veinte años después en una misma familia “Vedettísima” y las buenas intenciones de mostrar que nuestro arte es rico en variedades y generaciones, así se corrieron las cortinas con el Opening que el director compuso para su estreno en 1989 y desfilaron reconocidas y noveles figuras de distintas manifestaciones del artes y el espectáculo, bajo el guión y dirección artística de Raúl de la Rosa, quien en sus Notas al Programa escribió, entre otras cosas, “Es justo mencionar a sus intérpretes, realizadores y técnicos de aquellas primeras funciones: Ana Lidia Méndez, Luis Carbonell, Héctor Zervigón, Rigoberto Martínez, Los Fonomemecos, Rebeca Martínez, Pedro Arias, Nelson Toledo, Aldo Laria, Rosa María Medel, Tanya, Miguel Fonseca…… y todos guiados por el fulgor de una artista como Rosita Fornés”.



Sin despreciar ninguna presentación pero con méritos para ser destacados, brilló con luz propia el carismático Leo Vera con su voz cálida y profunda en dos interpretaciones, una guapachosa de todos los tiempos y fundadora de Vedettísima Hilda de la Hoz quien puso picante en la sala con su tema “Soltando Chispa”, seguidos de un profesional del diálogo y la palabra, el sin par Carlos Ruíz de la Tejera que además de presentar y conducir nos regaló su acostumbrado y fino arte donde entrelaza su verbo y los versos de grandes personalidades del arte universal para reflexionar y reír. Un Huberal Herrera que no pasa de moda que con las caricias a su piano puso la nota de elegancia y distinción, entre tanto una fresca y novel voz, Sandra Orce, venida de provincias e invitada especialmente por sus cualidades vocales, inundó la sala con “No llores por mí Argentina” entre otras, quien con su presencia y estilo subió el ánimo del respetable para formar dúo con la elegante y bien timbrada voz de Maureen Iznaga quienes regalaron un inolvidable popurrí al estilo de Meme Solís, del que se tarareó a una sola voz “siento si de mi te alejas, se me acaba la vida, no tengo amanecer….”


Un Ballet de la televisión cubana con unas ganas inmensas de bailar y poner a moverse a los asistentes, con coreografías de Caruca y elegantes vestuarios que enriqueció la cubanía de vedettísima, intercambió con los intérpretes con elegancia y armonía. Mención aparte para un talentoso y muy profesional Jaime Jiménez caracterizando a distinguidas figuras de la gran escena como a Liza Minelli en la interpretación de la famosa obra New York, New York, algo que fue ovacionado con delirio por la elegancia y buen gusto del transformismo desdoblado en el escenario.
Sin dudas que nuestra Rosa Fornés abrió, continuó y cerro las noches en esta memorable sala del Gran Teatro con sus inolvidables Por qué te vas; Sin un Reproche; La Inmensidad; Cuéntale, entre otras interpretaciones y diálogos, recordando inolvidables momentos de su rica y fructífera carrera y luciendo elegantes vestidos de vivos colores, diseñados al estilo de vedettísima, atrevida en sus movimientos y pícara con chistes y pasajes de remembranzas, permitió que cada día el telón cayera con el deseos de verlo subir de nuevo para disfrutar de otra noche con la única vedette de Cuba, al estilo de Gracias por Venir y el famoso Popurrí Broadway, demostrando que Rosita Fornés continúa poniendo en lo alto del mundo del espectáculo su nombre y profesionalidad sin límites.


Leonardo Gonzalez Viltres
La Habana, Cuba

Sunday, August 16, 2009

CATA DE MIL COLORES



EL PINTOR CUBANO HECTOR CATA ABRIO LAS PUERTAS DE SU RESIDENCIA EN MIAMI PARA EXPONER ANTE EL PUBLICO Y SUS SEGUIDORES SUS MAS RECIENTES TRABAJOS ARTISTICOS MIAMI AGOSTO 14 2009

Monday, August 10, 2009

La calidad convoca.



La calidad convoca.
Santiago Martín

Hay quienes dicen que Miami es el cementerio de los artistas cubanos exiliados, frase que sirve de comodín tanto al régimen de La Habana como a los artistas mediocres y/o vagos para justificarse; aquél, con que sólo el apoyo del estado garantiza la salud de la cultura, y aquéllos, por su falta de trascendencia en el exilio después de haber tenido su minuto de fama en la televisión castrista.
Es cierto que en Cuba el artista que “triunfa” tiene tras sí todo el apoyo de la maquinaria cultural del estado, y que solamente tiene que ocuparse de actuar, siendo bastante más “fácil” su desempeño una vez que su fama se consolida, pues tiene los teatros, los músicos, los coreógrafos, los vestuaristas y la publicidad estatal a su disposición, aunque esa “facilidad” se pueda “complicar” si no baila con la música que le pone el régimen, como es el caso de Pedro Luis Ferrer, por citar un ejemplo, o de Jorge Esquivel, cuando se hartó de ser el lazarillo de la prima absoluta del brujo del Lago sin los Cisnes.
Hasta yo llegué a pensar que el apoyo totalitario del estado era un mal necesario para el florecer del arte y la cultura, pero un amigo muy cercano y querido me hizo ver que las grandes obras de la cultura universal han sido producidas bajo las leyes del mercado, es decir, en los países capitalistas, donde el talento, la calidad y la perseverancia son la llave para la trascendencia artística sin compromisos políticos.
Quizás en el ballet esto tenga sus bemoles, porque las democracias parecen no llevarse muy bien con este arte, como tan lúcidamente nos ha hecho ver Isis Wirth desde Munich, pero así y todo Serguéi Diághilev a principios del Siglo XX logró con sus Ballets Rusos aglutinar lo mejor del éxodo soviético, y luego Núreyev y Baríshnikov, después de los sesentas, alcanzaron su cénit artístico en los escenarios de la libertad, no tras el telón de acero soviético.
Tomando de nuevo el avión para Miami, sin obviar resistencias reales en la radio local y en los cadenas nacionales hispanas de televisión, orientadas al mayoritario mercado mexicano (aunque ahora Telemundo Canal 51 está brindando “acceso total” en su programa homónimo a los talentos locales cubanos y de otros países), los artistas cubanos exiliados tienen que aprender a reinventarse sin la cobertura paternalista del estado, y sólo la libre creación, confrontación y competencia basada en el talento, la disciplina, la fuerza de voluntad y el rigor, les abrirá las puertas del éxito, si como éxito se entiende poder vivir de su arte y tener un público que los siga y los aplauda, como es el caso de la soprano lírica de coloratura cubana (matancera, por demás) Hilda del Castillo, y de su esposo, el barítono también cubano Nelson Martínez, que en la noche del 8 de agosto del 2009 brindaron una clase magistral de arte lírico ante un nutrido público que no quería dejarlos ir, en la St. Philip’s Episcopal Church de Coral Gables (en inglés, of course, que ya no estamos en Matanzas, tíos)
Hilda en Cuba fue primera figura de la Ópera Nacional, con la cual interpretó brillantemente las óperas Lucia de Lammemour, Rigoletto, El barbero de Sevilla y La Traviata, entre otras, y realizó varias giras exitosas a Colombia - donde hizo una Marina inolvidable-, a Austria y a España. En el 2000 fue contratada en México para el papel de la prima donna del musical El fantasma de la ópera, y, según mi testimonio personal, que la vi, “se robó el show”.
Nelson, a su vez, obtuvo el primer lugar en el Concurso Nacional de Canto “Ernesto Lecuona”, en su primera edición en La Habana, y gracias a gestiones amigas, pudo reunirse con su esposa en México, donde llegó a participar en importantes obras musicales como El hombre de la Mancha.
Siguiendo lo que parece ser el destino manifiesto de los exiliados cubanos, llegaron juntos a Miami, donde han fundado L’ Opera Nostra, una organización no lucrativa “para promover artistas nuevos o ya establecidos, ofreciendo a la comunidad producciones musicales de arte lírico asequibles y de calidad”, como hicieron de modo inobjetable la noche que nos ocupa.
Secundados por una prometedora pianista, la joven María Paulina García, Hilda y Nelson comenzaron su entrega con arias y dúos de óperas de Mozart y de Verdi, dos “monstruos” a los que hicieron total justicia, llegando a su apogeo con el dúo Parla siam soli, de la ópera Rigoletto, de Verdi, donde Hilda nos regaló un sobreagudo formidable, aunque apenas estaba “calentando” la voz, luego de varios años sin cantar en público, dedicada a la enseñanza, y Nelson, que cada día canta mejor, superó con creces su Rigoletto con la compañía de Rafaelle Cardone.
En la segunda parte, la pianista brindó dos agradables interpretaciones como solista, el Waldesrauchen de Liszt, y La comparsa, de Ernesto Lecuona, para dar luego paso a Hildita, que, ya en pleno dominio de su prodigioso instrumento, cantó exquisitamente las difíciles coloraturas de la Canción de la vendedora de pájaros, de la zarzuela Las musas Latinas de Penella.
Continuando en el grato reino de la zarzuela española, Martínez abordó la Romanza de Germán, de La del Soto del Parral, de Soutullo y Vert, una pieza bellísima y conmovedora que resplandeció en la poderosa voz del barítono, y luego del bello dúo Todas las mañanitas -que por cierto es una habanera-, de Don Gil de Alcalá, otra vez de Penella, llegaron a territorio cubano.
Un breve aparte, antes de continuar con mi reseña, Cuba es el único país de Iberoamérica que produjo zarzuelas, gracias al genio de compositores de la talla de Ernesto Lecuona, Gonzalo Roig y Rodrigo Prats, que también crearon canciones que son valiosas joyas del arte lírico, como las que Hilda y Nelson pasaron a interpretar a continuación.
El lamento cubano, de Eliseo Grenet; En un suspiro, de Rodrigo Prats, y la Matanzas querida, de Gonzalo Roig
-donde la matancera tuvo que sobreponerse a la lógica emoción para salir invicta vocalmente, cosa que consiguió con creces-, me reafirmaron que el género lírico tuvo en Cuba su mayor gloria precisamente cuando la cultura no era totalitaria, ya que las temporadas eran a teatro lleno, y Lecuona triunfaba tanto en Cuba como en el extranjero, al punto de que el público se aprendía sus canciones de memoria, y en las funciones bajaban las letras para que los asistentes las corearan.
Hilda estuvo exquisita, totalmente sublime, en estas canciones de los líricos del patio, pero Nelson no se quedó atrás, en su poderosa cuerda, cuando “recreó” –y nunca mejor dicho– el Siboney de Lecuona; Espero de ti , de Prats, y el Lamento esclavo, de Grenet, atronando con su bella y potente voz el recinto.
El vals de la opereta La viuda alegre, de Frank Lehar, cantado a dúo, iba a ser el cierre de la entrega de la pareja, pero el público no se lo permitió. Tras las últimas notas de su hermosa interpretación –que clama porque hagan la opereta completa–, Hilda tuvo que volver para interpretar, fuera de programa, de Lecuona, Siempre en mi corazón, donde dio unos agudos deslumbrantes –lo mejor de la noche, según este humilde cronista–; Nelson regresó con The impossible dream, del musical El hombre de la Mancha, en inglés, por cierto –hay que conquistar también este mercado–, para concluir, ahora sí, con Como arrullo de palma, de Lecuona, a dúo.
Para muestra de que el talento convoca, este botón; estoy seguro que todos los presentes en el concierto ya están esperando con impaciencia la próxima entrega de estos dos talentosos cantantes líricos cubanos, juntos de nuevo o por separado, y les anuncio que la Fundación Apogeo para el arte público global pretende homenajear a Hilda del Castillo con un concierto cercano, por lo que les recomendamos desde ya alquilar balcones.

Santiago Martín
Fundación Apogeo.

Wednesday, August 5, 2009

Mariquita Novela finalista del Concurso Novedades-Diana 1993



SINOPSIS
Tres amigos entrañables ven cómo se truncan o se posponen sus aspiraciones, a causa de las preferencias sexuales que han asumido en la Cuba de los 60s y 70s. Los recuerdos de Emilito, fragmentos de su diario y de las cartas y postales de Javy, junto con los títulos de las canciones prohibidas de los Beatles y de sus versiones permitidas en español, forman el entramado de esta historia plena de erotismo

FRAGMENTO
Javy, Javy, eres el maricón más asumido que conozco, por eso no me extraña que estés despidiéndote del mundo con canciones y risas; y pese a tu militante ortodoxia, poseyendo o dejándote poseer por todo lo humano que te pase por delante. Javy, Javier Eduardo de la Concepción, concebido para lograrse mañana y tarde, para ser poseído en los closets de los albergues de becados, en las azoteas y los pasillos de cualquier barrio de La Habana, en las escaleras de la calle Monte y en el cementerio chino de la Avenida 26; y en los portales y en ríos y sobre guijarros, en las malezas del Parque Almendares y en más de catorce malezas de las catorce provincias de la Isla. Javy, mi amigo de tantos años, mi compañero de tanto sexo compartido, de tanto peligro y tantos maltratos. Tengo que sentarme a escribirte, no puede pasar de hoy. Y primero voy a repasar las cartas y las postales que me enviabas hasta hace unos años, por mi cumpleaños y por Navidad. Cómo te recuerdo todas las Nochebuenas, amigo mío, y especialmente esta en que me han llegado malas noticias sobre ti. ¿Te acordarás de aquella que pasaste haciendo guardia en la universidad? Le caíste gordo al profesor encargado de asignar las custodias, y dos cursos seguidos te tocó cuidar la colina universitaria sendos veinticuatro de diciembre. En la segunda ocasión estábamos alquilados en una casa de Guanabo, y el grupo en pleno acudió a despedirte a la parada de guaguas. Allí estuvimos acompañándote casi dos horas porque la ruta 62 no paraba, hasta que enganchaste un taxi y te fuiste tristón. Esa fue una Nochebuena mamalona, me dirías después, cuando me contaron lo que te había ocurrido y corrí a verte. Al llegar a tu puesto de guardia en la colina, rifle al hombro, viste que pasaba un negro de esos que han sido tus mejores trofeos de campaña: alto, musculoso y de sexo muy sostenido, venático, como tú les dices, porque sientes la vena de abajo al eyacular dentro de ti, súmmum de tu súmmum. El negro había avizorado vicio en tu rostro lampiño, alargado, en tu boca de Betty Boop y en tus ojos, y tú le habías preguntado la hora. La una, te respondió, y añadió enseguida, ¿qué haces?, ¿guardia? Sí, susurraste nervioso, bajo la portañuela del pantalón del negro se hinchaba la vena que tú has consagrado como el súmmum de tu súmmum. La vena se hinchaba, y no pudiste menos que ma-nifestar tu perfecta asunción acariciando la cremallera que iba a reventar de deseo. Sácala, te ordenó de pronto, te la tienes que meter completa en la boca. Bah, decirte eso a ti, Javy, qué poca perspicacia la suya, qué mal descifrador de tu mirada, de tu rostro, de tu fusil inquieto, resultó ser este negro. Ven, sígueme, le ordenaste. Oye, ¿y no habrá lío?, preguntó él, indeciso. Ninguno, ven, DALE. Y el negro te siguió caminando doblado para ocultar en vano su sexo, hasta el hueco donde está la cafetería de la Universidad. Bajaste los diez escalones jadeando de excitación, olvidado de que estabas de guardia, de que había un compañero de tu grupo a unos pasos de allí cuidando la entrada de la Biblioteca Central, de que había otro en la puerta del estadio, de que un profesor de la Facultad hacía la ronda, de que apenas habías acabado de ocupar tu puesto de vigilancia junto a uno de los muros que dominan la Plaza Cadenas. Una cremallera pujante de deseo de abrirse, un pubis por develar, un ombligo que se alza o se hunde en una planicie abdominal repleta de cuadritos duros, cuadriculada por la fascinante resistencia de los músculos, la estrechez de una cintura y un sexo venático, grueso y sostenido podían infinitamente más que la expectativa de dedicarte a la cibernética y el riesgo de caer en prisión. ¿Estás seguro de que no hay lío?, insistió tu negro. Ninguno, aseguraste empujando el macizo de oscuridad que no distinguías, contra las piedras que cubrían las paredes de la hondonada y formaban el portal de la cafetería. Y te arrodillaste en el piso a engullir el sexo morado, sostenido, venoso y negro de tu negro.