Tuesday, November 11, 2008

XXI festival de ballet de La Habana

Se cerraron las cortinas del 21 festival de ballet de La Habana, que durante diez noches prestigió al público habanero amante del buen arte balletístico, atrás quedó el eco de cada función y ovaciones apasionadas de público con la gloria por festejar 60 años del Ballet Nacional de Cuba.
En las salas de teatro; García Lorca, Mella y América se presentaron bailarines de compañías visitantes y del anfitrión Ballet Nacional de Cuba, compañía que se dio el lujo de celebrar además los 65 años del debut escénico de Alicia Alonso en el rol protagónico del celebre clásico Giselle, con una gala especialmente para la ocasión la noche del 2 de noviembre.
Acontecimientos como el despertar de la Bella Durmiente después de veinte años, fueron algunos de los ocurridos durante el festival, un clásico que reestrenó la compañía cubana y que sus principales figuras Viengsay Valdés y Rómel Frómeta, la primera noche; y Anette Delgado y Joel Carreño en la segunda función pusieron amor y pasión para dar brillo a la coreografía de Alicia Alonso sobre la versión original de Marius Petisa. Otro no menos importante ocurrió con la puesta de “A los Confines de la Tierra”, coreografía de la camagüeyana Tania Vergara ganadora del VI Concurso Iberoamericano de Coreografía CIC 2008, además de las presentaciones de las bailaoras Critina Hoyos y María Pagés. Reencuentros con los cubanos que desde otras compañías del mundo retorno a estos eventos bianuales como Carlos Acosta, Marta García, Jorge Vega y Aurora Vázquez. Momento disfrutado por el público asistente fue también la subida a la escena de la Plaza de la Catedral en la Habana Vieja, del mundialmente conocido El Lago de Los Cisnes interpretado con maestría por la pareja de primeros bailarines del Ballet Nacional de Cuba Viengsay Valdés y Rómel Frómeta y un cuerpo de baile que hace gala de sus mejores momentos en la historia de esta compañía cubana.
No solo la capital recibió con júbilo la celebración del 21 festival, plazas como Teatro Las Tunas y Sauto de Matanzas abrieron sus puertas para acoger a un público amante de este arte y que esperó ansioso este acontecimiento cultural.
By Leonardo Gonzalez Viltres, Habana, Cuba 2008

3 comments:

Anonymous said...

Bernardo, exactamente esa es la linea de comportamiento intelectual que aspiro para la Cuba futura y para el Miami de hoy.
En La Habana cada dos años se celebra el que quizas sea el mejor festival de ballet del mundo, y eso no se puede negar ni tratar de demeritar porque en Cuba haya una dictadura o Alicia sea una ciega por partida doble.
Gracias por tu vision de largo alcance, por tu amor a lo que que consideras que es tu verdad, que en este caso coincide con la mia.
Nos fuimos de Cuba para ser libres, no para que nadie nos siga censurando aqui en el exilio.
Te adjunto el poema que le dedique a Alicia en mi libro reseñado por ti "Calentando el bate":

Alicia en el país de las pesadillas.

Alicia,
diosa mitológica de la voluntad,
Ave Fénix múltiple,
que renaces del mito
en cada baile,
tu edad cronológica no importa,
sólo tu plenitud para la danza.

Sale Giselle al bosque medieval,
la gitana inmortal al ruedo de la parca;
tu Odette-Odile da una clase magistral,
poniendo a Cuba en el mapa del ballet,
y sentando cátedra.

Sólo un personaje salió mal,
con la disculpa de estar ciega:
bailar de miliciana hasta el final
el rol de la princesa,
porque el máximo brujo del lugar
te escamoteó el espejo,
y ahora no puedes regresar,
porque fuiste tan lejos,
que hoy tu pueblo te mira con pesar,
sin quitarte tu mérito,
de bailarina sin igual,
en la espiral del tiempo.

SANTIAGO MARTIN

Abel said...

querido Bernardo!!magnifica resena, te felicito por tu rectitud e imparcialidad!!

bdieguez said...

Abel
gracias pero esa resena es de un artista independiente que vive dentro de Cuba